Aunque el montante de la operación no ha trascendido, fuentes del mercado apuntan a que la compañía podría estar valorada en algo más de veinte millones de euros. Con esta operación, Stock Uno pasa a casi duplicar su tamaño, con unas ventas conjuntas de más de 130 millones de euros y una plantilla de más de 6.000 personas, con sede en Madrid y Barcelona y delegaciones en todas las comunidades autónomas.

Desde Portobello explican que la operación tiene sentido desde el punto de vista operativo y de negocio, ya que Stock Uno está especializada en márketing en el punto de venta y reposición de estanterías en hipermercados y logística promocional, mientras que CTC es especialmente fuerte en Barcelona y en la externalización de servicios industriales, es decir, en parte de la cadena de producción de fábricas.

El objetivo de Stock Uno es centrarse ahora en afianzar su negocio en España y Portugal, aunque no descartan en el futuro realizar alguna compra puntual en Latinoamérica o Francia si surge la oportunidad, apunta Juan Luis Ramírez, socio de Portobello Capital. En los últimos cinco años, la compañía ha invertido alrededor de 30 millones de euros en realizar adquisiciones puntuales para ampliar su negocio. CTC es una sociedad creada en 1995, con especial presencia en sectores como la energía, automoción, alimentación o tecnología, y trabaja para empresas del Ibex 35. En 2010, fue adquirida en un MBO liderado por Juan Cruz Alcalde, ex director general de Banco Sabadell. Éste directivo continuará gestionando la compañía y pasa a formar parte del accionariado de Stock Uno.