R3 Robotics (anteriormente Circu Li-ion) ha anunciado hoy una financiación total de 20 millones de euros destinada a industrializar el desmontaje automatizado de sistemas de vehículos eléctricos a gran escala. La compañía ha cerrado una ronda Serie A de 14 millones de euros, codirigida por HG Ventures y Suma Capital, con la participación de Oetker Collection, el European Innovation Council Fund (EIC Fund) y accionistas existentes como BonVenture, FlixFounders, el ex CEO de KUKA Peter Mohnen y EIT Urban Mobility, además de 6 millones de euros en subvenciones europeas.
La financiación coincide con el cambio de nombre de la empresa, que pasa de Circu Li-ion a R3 Robotics, y con una clara ampliación de su ámbito de actuación: desde el desmontaje de baterías hasta el desmantelamiento automatizado de sistemas completos de vehículos eléctricos, incluidos e-drives, electrónica de potencia y otros componentes de alto valor. El objetivo a largo plazo es permitir el desmontaje totalmente automatizado del vehículo en su conjunto. El nuevo nombre refleja el enfoque industrial de la empresa —Reparar, Reutilizar, Reciclar— impulsado por la robótica.
Desmontaje industrial a gran escala
A medida que se acelera la electrificación en los sistemas de movilidad y energía, se prevé que aumenten considerablemente los volúmenes de componentes electrificados complejos al final de su vida útil. El desmontaje manual sigue siendo una tarea laboriosa, costosa y difícil de escalar de forma segura. R3 Robotics aborda este reto con una plataforma de desmantelamiento diseñada para un funcionamiento replicable y de alto rendimiento en entornos industriales de producción continua.
El marco normativo europeo refuerza esta tendencia. El Reglamento europeo sobre materias primas fundamentales (Critical Raw Materials Act) subraya la necesidad de reforzar cadenas de suministro domésticas seguras y resilientes para materiales estratégicos. Paralelamente, el Reglamento de la UE sobre baterías introduce objetivos de eficiencia de reciclaje cada vez más estrictos, incluyendo un objetivo del 70% de eficiencia de reciclado para las baterías basadas en litio en 2030, así como requisitos de recuperación de materiales y contenido reciclado. Junto con la Directiva sobre Vehículos al Final de su Vida Útil, este conjunto normativo está redefiniendo la infraestructura industrial del reciclaje en Europa.
“El cuello de botella no es la tecnología de reciclaje, sino conseguir desmontar sistemas electrificados complejos de forma segura y rentable a escala industrial”, afirmó Antoine Welter, CEO y cofundador de R3 Robotics. “Estamos construyendo una plataforma de desmontaje que convierte los sistemas al final de su vida útil en una fuente estratégica de materiales críticos y componentes reutilizables para economías industriales avanzadas”.
Tecnología de R3 Robotics
La plataforma de desmontaje de R3 Robotics combina visión artificial, inteligencia artificial y herramientas robóticas especializadas para automatizar el desmontaje de baterías de ion-litio, motores eléctricos, electrónica de potencia y otros componentes electrificados de alto valor. El sistema minimiza la exposición humana a riesgos de alta tensión y ofrece una estructura de costes adecuada para operaciones a escala industrial.
La compañía colabora con Fortum Battery Recycling, uno de los principales grupos europeos de reciclaje integrado de baterías, activo en todas las etapas de la cadena de valor, desde la recogida y el pretratamiento hasta el refinado de materiales, para desplegar su tecnología de desmontaje automatizado a nivel industrial. Además de su colaboración con empresas del sector del reciclaje, R3 Robotics trabaja directamente con fabricantes de automóviles (OEM), procesando sistemas de baterías fuera de uso a través de su infraestructura centralizada de desmontaje para recuperar materias primas críticas y apoyar un suministro seguro.
“R3 Robotics está abordando uno de los principales cuellos de botella industriales en el acceso a materias primas estratégicas”, señala John Glushik, de HG Ventures. “Contar con una infraestructura de desmontaje escalable es esencial para reforzar la resiliencia industrial y garantizar el acceso a recursos clave”.
La inversión de HG Ventures refleja su compromiso con emprendedores que aplican automatización avanzada para resolver retos industriales y de infraestructuras esenciales, apoyándose en el valor diferencial que aportan las empresas operativas y la experiencia técnica de The Heritage Group.
Planta de referencia y mercados estratégicos
El anuncio marca la expansión de las instalaciones industriales de referencia de R3 Robotics en Karlsruhe, Alemania, diseñadas para demostrar su desempeño a escala industrial. R3 Robotics considera que Alemania y Francia son mercados europeos clave, dada la solidez de sus ecosistemas automotriz e industrial, el impulso de la electrificación y la concentración de socios de reciclaje y remanufacturación.
“R3 Robotics combina una sólida ejecución industrial con un planteamiento escalable para desmantelar sistemas electrificados complejos”, afirma Natalia Ruiz, socia de Suma Capital. “Esta capacidad es fundamental para liberar materiales y componentes a gran escala”.
La participación de Suma Capital en la ronda se realiza a través de su estrategia SC Venture, que se centra en invertir en empresas tecnológicas con una implantación industrial demostrada y hojas de ruta claras de crecimiento comercial. La inversión en R3 Robotics refleja el enfoque de Suma Capital de colaborar con equipos que operan en la intersección de la automatización, la innovación industrial y la transición climática.
Estrategia de despliegue y crecimiento
La financiación de la Serie A y las subvenciones europeas adicionales se destinarán a:
“El desmontaje automatizado con este nivel de complejidad representa uno de los mayores retos de la robótica industrial: gestionar simultáneamente variabilidad, seguridad y rendimiento”, señaló Peter Mohnen, ex CEO de KUKA. “El enfoque de R3 demuestra la profundidad de la experiencia en automatización necesaria para hacerlo viable a escala”.
La compañía luxemburguesa asegura 14 millones de euros en una ronda Serie A y 6 millones adicionales en subvenciones europeas para industrializar el desmontaje con robótica e inteligencia artificial ante el considerable aumento de los volúmenes de sistemas electrificados al final de su vida útil.